viernes 19 de diciembre de 2008

El Mundo A Través De Una Mente Consternada (ULTIMOS CAPITULOS)

Estos son los dos ultimos capitulos de mi relato El Mundo A Través De Una Mente Consternada, espero que los disfruten...

Capitulo 8
Revelación
...Frente a mi se encontraba la imagen de mi pequeño amigo con el cuchillo clavado en su pecho, su mirada se clavaba directamente en mis ojos, mostrándome reproche, eran unos ojos tan fríos, que me perforaron el alma.

En ese instante los recuerdos de mi pesadilla y del pasado volvieron a mí con oleadas de dolor.

Aquel día mis padres habían decidido salir y dejarme sola en casa, tardaban tanto que decidí llamar a mi mejor amigo, del que nunca me separaba, a pesar de que tenía la misma edad que yo incluso era de más baja estatura que la mía, pero me sentía feliz a su lado.

El llego a mi casa, hicimos diversas actividades y jugamos con todo lo que se nos atravesaba en el camino, finalmente se me ocurrió la idea de jugar como si fuéramos guerreros, pero no teníamos espadas verdaderas, por lo tanto cogimos los cuchillos de la cocina. Mientras continuaba recordando sentí como el malestar me agobiaba lentamente, con sus espinas que hacían sangrar mi alma.

Jugueteamos con los cuchillos, pero yo cometí el acto que me haría odiarme a mi misma, estire el cuchillo apuntando el pecho de mi amigo, creí que el se movería pero fallo y yo termine por matarlo. Lo intente todo para que viviera, para que su respiración se normalizara, nadie me ayudaba y mientras gritaba los vecinos llegaron, vieron a mi amigo en el suelo, y a mi con el cuchillo en mis manos, delatando mi oscuro acto.

Ninguno creyó en mí, pensaron que estaba enferma y por esto lo había asesinado, pensé que tal vez mis padres me defenderían, pero al llegar fue tanta su vergüenza que fueron los que mas me juzgaron. De este modo, termine en un hospital psiquiátrico. Mis padres murieron en los siguientes años.

-¡No quise hacerlo!- grite a la imagen de mi amigo, pero este se desvaneció lentamente.
Corrí de nuevo hasta llegar al edificio, no lo podía creer, habían espectadores allí, cuando se percataron de mi presencia me señalaron, sentí una sensación de deja vu, como si de nuevo me acusaran, para ellos yo era una asesina enferma. Mis piernas se debilitaron al instante, mientras unas sombras me cubrían...
Capitulo 9
Mi regreso...
No lograba verme a mi misma en la sombría y helada oscuridad, caí al suelo, solo divisaba borrones a lo lejos y escuchaba reprochas que probablemente dirigían hacia mí.

-No lo quise hacer- susurraba mientras caía en la inconciencia absoluta.

De repente una luz enceguecedora me hizo abrir los parpados, el lugar me era muy familiar, no pase mucho para caer en la cuenta de que me encontraba en una habitación, mis brazos estaban atados con una camisa de fuerza. Había regresado al hospital psiquiátrico, o como prefería llamarlo el manicomio.

Mi tía me observaba desde afuera con tristeza, conversaba con los médicos, estos le decían que yo jamás me recuperaría, se lamentaban de su error al haberme permitido salir. Mi tía asentía con suma resignación. Por un corto periodo de tiempo alzo su vista para mirarme a los ojos, luego se marcho sin previo aviso.

El mundo se había vuelto loco, no comprendían mis razones, yo era inocente, no una asesina, nunca una enferma.

-No fue mi culpa... No fue mi culpa...- me dije a mi misma una y otra vez, y de esta manera comprendí, al fin y al cabo pasaría el resto de mis días encerrada entre esas paredes blancas. Esperando el día de mi salida para regresar al edificio y tomar a mí amigo en brazos, para entregarle algo que el no tenia, yo debía... darle mi propio corazón...
Esperen mi proximo relato... y opinen sobre este.